Cuando se publicó la lista de libros finalistas para el premio Booker del 2023 inmediatamente los agregué a mi lista de lectura, leí la sinopsis de cada uno y Prophet Song de Paul Lynch fue uno de los primeros que quise leer antes de que se diera a conocer el ganador del premio (el otro libro que quise leer fue This Other Eden de Paul Harding, del cual hablaré en otra publicación); entonces abrí la aplicación de mi biblioteca, aparté el libro y después de unos 4 meses por fin llegó mi turno de poder ir a recojerlo.

Prophet Song narra una Irlanda distópica, en donde un gobierno totalitario llega al poder y ante la incredulidad de la población adulta de que están a punto de perder su libertad, Paul Lynch nos recuerda como estos cambios radicales son graduales y que pueden suceder en cualquier país (sin duda un eco del asalto al capitolio de Estados Unidos el 6 de Enero del 2021).
La historia se desenlaza a través de los ojos de una madre de cuatro, después de que su esposo que es líder del sindicato de maestros no regresa a casa por atender una protesta sindical; y así como la estabilidad del país va decayendo, paulatinamente va empeorando también la salud mental de la familia: la hija adolescente Molly de 14 años deja de comer, su hijo de 12 años Bailey no para de hablar de que las personas deben de “escupir un gusano”, y Eillish -la madre- ha perdido su paciencia y se le complica convencer a su hijo de 16, Mark, a que no se una a la rebelión contra el estado; todo esto mientras a su vez esta cuidando a su recién nacido, Ben.
La narración de como vive la situación Eillish es muy descriptiva y normalmente ausente de emoción, dándole un aire de disociación que probablemente siente al desplazarse por los mismos espacios donde ha vivido toda su vida sin poder “sentirse en el momento”, debido a que se encuentra en un constante estado de negación de la realidad o shock, a diferencia de su hija Molly, que en cuanto escucha en la radio alguna insinuación de guerra civil empieza a sugerir el huir, pero Eillish sigue pensando que en cualquier momento las cosas volverán a ser como antes y que no es necesario dejar el país. Aquí me proyecté un poco con Eillish, ya que durante una noche entera yo también no supe de mi marido -lo tenía la migración de EUA detenido- y no podía evitar pensar el “esto no esta pasando” cuando estaba tirada en mi colchón abrazandome con mis brazos, claro que yo no estaba enmedio de una guerra ni con hijos, pero a mitad del 2020 todo era más difícil y había mucha incertidumbre, lo que hizo la experiencia más traumática (si quieres transportarte conmigo a ese trauma puedes escuchar Radiohead – How To Disappear Completely).
Comienzan Spoilers
Varias veces al empezar a leer el libro pensé que no era tan bueno, pero la historia a propósito avanza lentamente y logró engañarme ya que varias veces pensé que “las cosas no estaban tan mal”, lo cual está jodido porque entonces…¿Qué tanta injusticia es “tolerable” en mi cabeza?.
Después de que Larry (el esposo de Eillish y padre de sus hijos) desaparece, llega la “Garda” (así se le llama en Irlanda a la policía del estado) a informarle a Eillish que su hijo Mark debe unirse obligatoriamente al servicio militar cuando cumpla 17, y poco después el internet es restringido en el país y los noticieros quedan bajo el control del gobierno, controlando lo que se informa a las personas. Hay un intento de la familia de conseguir pasaportes pero desgraciadamente es muy tarde y se niegan a darles pasaporte a Mark (por el peligro de que deserte su servicio militar) y se le niega el pasaporte al bebé Ben, lo cual no explican porqué. Para evitar que Mark vaya al servicio militar se esconde en el cuarto de servicio de una vecina, pero al sentirse bastante solitario y ver como se está formando una resistencia, huye y deja de comunicarse con su familia por su protección. Para entonces ya hay barricadas en las calles, toque de queda, la ciudad está dividida en secciones y comienzan a caer bombas cerca de la casa de la familia y a haber enfrentamientos en el vecindario con armas automáticas.
Eillish se niega a toda costa a abandonar a su marido, por lo tanto cuando su hermana que reside en Canadá consigue un grupo de personas que los contrabandeen fuera del país, Eillish no acepta hasta el último momento y sólo con dos de sus hijos.
Durante un bombardeo Bailey es herido al salir a la calle, y al ir a buscarlo Eillish termina con vidrios en los pies, entonces ambos se dirijen al hospital para recibir tratamiento, y afortunadamente Bailey está consciente y parece que sólo ocupará suturas en su cabeza. Al haber espera en urgencias, se le prohibe a Eillish permanecer ahí, y Bailey pasa la noche en el hospital esperando a que lo curen, pero cuando su mamá regresa por él al día siguiente, le notifican que la Garda se lo llevó al hospital militar.
Eillish toma la difícil decisión de contactar a los contrabandistas para huir del país, y al colocar a la parte restante de esa familia en una balsa con más refugiados para poder llegar a tierra segura, Paul Harding logró conectar su ficción con nuestra realidad.
Terminan Spoilers
Pocos libros llegan a tener un final efectivo, donde la historia tenga su desenlace y que a su vez retumbe en nuestra mente haciéndonos pensar en lo que acabamos de leer. Aparte de crear una historia de alerta para los adultos, Prophet Song nos muestra como la guerra llega a dañar a los niños y es despiadado en hacernos sentir que últimadamente somos los responsables como adultos de su sufrimiento por las decisiones tomadas o no tomadas, y aunque no es culpa directa de los padres, la falta indudablemente está ahí, al no poder proteger a los hijos.


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